OxSight Prism, smartglasses de realidad aumentada para baja visión

Imagen en la que se observa un hombre llevando las smartglasses para baja visión OxSight Prism. Las gafas son de color negro y gris metalizado, llevan la cámara integrada en la patilla derecha y engloban por completo a los ojos, ciñéndose por completo a la forma de la cara, sin dejar aberturas en los laterales. Los cristales son oscuros pero transparentes, cuentan en su interior con unas pantallas micro-OLED también transparentes, y de la patilla izquierda surge un cable que, aunque no se aprecia en la imagen, va a un controlador/procesador de color negro que incluye la unidad de procesamiento del sistema, la batería y los controles de las distintas funciones del equipo. Las gafas tienen una estética futurista pero sin llegar a ser muy aparatosas.

Os presentamos unas gafas electrónicas de realidad aumentada para baja visión de la compañía inglesa OxSight, que están principalmente indicadas para patologías en las que el campo visual periférico se encuentra afectado y se mantiene cierto grado de visión central, aunque también se pueden emplear en otras enfermedades que causan baja visión. Su Función principal es la de mejorar y potenciar la visión residual del usuario, aplicando una innovadora y peculiar tecnología de interpretación de imágenes que mejora factores como el contraste, la visión con mucha o poca luz, el campo visual, la lectura de todo tipo de textos o carteles… en definitiva, asistir a las personas con baja visión en las distintas actividades de la vida diaria.

Pasemos a conocer con más detenimiento a este peculiar y novedoso dispositivo que ya se está comercializando en el Reino Unido y que tiene previsto expandir su comercialización al resto de Europa e incluso a otros países como india y China.

El origen de OxSight

La historia de OxSight se remonta a 2010, cuando el Dr. Stephen Hicks, cofundador/director de innovación en Oxsight Ltd y profesor de neurociencia y prótesis visuales en la Universidad de Oxford (Inglaterra), empezó a investigar y desarrollar un sistema que tuviese el potencial de mejorar la visión funcional de las personas con problemas de visión graves.

Hicks inició sus investigaciones en la Universidad de Oxford, donde reunió un equipo de investigadores/colaboradores y cofundó la start-up “VA-ST”. El dispositivo fruto de las investigaciones de este grupo de investigadores se bautizó inicialmente con el nombre de “Smart Specs”, y los primeros prototipos fueron bastante aparatosos. De hecho, en el primero de todos, el usuario incluso tenía que llevar a cuestas un ordenador portátil, pero poco a poco el sistema fue mejorando en tamaño, usabilidad, estética y funciones. Uno de sus prototipos más recientes incluso llegó a emplear las gafas de realidad aumentada Epson Moverio.

Desde el comienzo el grupo de investigadores trabajó en estrecha colaboración con la comunidad de baja visión, no tan sólo para testear los prototipos desarrollados, sino también para investigar y comprender cómo el cerebro gestiona la información visual, de forma que se pudiese desarrollar el software y los algoritmos más apropiados para mejorar la visión residual de los usuarios del dispositivo.

El sistema ha obtenido distintos premios y reconocimientos entre los que destacan el “Royal Society Award for Innovation” en el 2013 o el “Google Global Impact Award” en el 2015, y ha obtenido financiación tanto pública como privada, como la recibida en el 2016 de 2 millones de libras esterlinas del inversor filantrópico Jiangong Zhang, actualmente Presidente de la compañía OxSight y un experimentado hombre de negocios con una sólida reputación por desarrollar y respaldar empresas tecnológicas entre las cuales se encuentran algunas “spinouts” de la Universidad de Oxford, como es el caso del dispositivo protagonista de este artículo.

En 2016 el DR. Hicks cofundó OxSight Ltd con el Prof. Philip Torr, el Prof. Christopher Kennard, el Prof. Noah Russell y el Sr. Iain Wilson, con vistas a comercializar la innovadora tecnología de interpretación de imágenes que se puede encontrar en OxSight Prism. Desde entonces la compañía ha trabajado con varios socios reconocidos a nivel mundial, tanto de las comunidades con discapacidad visual como de la tecnología, entre los que destacan Google, el Real Instituto Nacional de Personas Ciegas (RNIB por las siglas en inglés del “Royal National Institute of Blind”), la Asociación de Perros Guía, la Universidad de Oxford, el Programa de Invención para la Innovación NIHR i4i y la Real Academia de Ingeniería.

En el mes de junio de este año 2018 OxSight anunció que se le había otorgado la certificación CE Mark por sus gafas inteligentes como dispositivo médico de Clase 1. Certificación que confirma a este sistema como un dispositivo médico que cumple con los requisitos esenciales necesarios de la Directiva Europea de Dispositivos Médicos Generales, incluido que es apto y seguro para el propósito previsto. Vamos, que OxSight ya tiene la aprobación para comercializar sus gafas inteligentes en todo el territorio Económico Europeo.

De momento se comercializan en el Reino Unido, pero ya se están desarrollando diversas asociaciones clínicas en otros países europeos e incluso en india y China. Actualmente OxSight brinda asistencia a varios optometristas en Londres, Oxford y Manchester, los cuales ya pueden proporcionar servicios de adaptación y de prescripción, así como capacitación y asistencia para estas smartglasses. Dos de los últimos acuerdos establecidos han sido con la firma independiente de “Fife”, Ferrier & MacKinnon, cuyos optometristas se han convertido en su primer socio clínico escocés, y con la Universidad de Ansal, India, para establecer un Centro de baja visión, el “Sushant OxSight Low Vision Center”, que será el centro de referencia para hospitales y clínicas oftalmológicas independientes dentro y alrededor de la región de Gurgaon y Delhi.

Finalmente añadir que, tal y como ha comentado el propio Stephen Hicks, “el objetivo de OxSight es facilitar el día a día a las personas con baja visión mediante el desarrollo de tecnología que mejore la visión en situaciones cotidianas”. Para ello, sus productos utilizan tecnologías como la realidad aumentada, la visión por ordenador, el aprendizaje por ordenador y la inteligencia artificial, y cuenta con una sólida base en oftalmología, Óptica y diseño de productos.

Descripción del dispositivo

Se trata de un sistema de realidad aumentada de asistencia a la baja visión compuesto por unas smartglasses y un controlador/unidad de procesamiento que va unido a estas por medio de un cable. Las gafas, que tienen una estética futurista pero sin llegar a ser muy aparatosas, son de color negro y gris metalizado, llevan una cámara integrada en la patilla derecha, unas pantallas micro-OLED transparentes en su interior, y engloban por completo a los ojos, ciñéndose por completo a la forma de la cara, sin dejar aberturas en los laterales. Los cristales son oscuros pero transparentes y de la patilla izquierda surge el cable que va al controlador/procesador, el cual es de color negro e incluye la unidad de procesamiento del sistema, la batería y los controles de las distintas funciones del equipo.

Funcionamiento y prestaciones

El sistema funciona de la siguiente forma: la cámara integrada en la patilla de estas smartglasses capta la imagen y la profundidad de los elementos que tenemos delante, todo ello es procesado por unos algoritmos que aplican una innovadora tecnología de interpretación de imágenes cuyo objetivo es mejorar nuestra visión residual, y el resultado es proyectado en forma de realidad aumentada en las pantallas transparentes micro-OLED incorporadas en la parte interior de las gafas.

Tal y como veremos más adelante, OxSight Prism ofrece varias formas de visualización seleccionables desde el controlador/procesador. Cada una de ellas está ideada para ser empleada en distintos contextos. No obstante, y para que os hagáis una idea de lo que puede hacer este dispositivo, su modo de visión principal puede convertir a los diversos elementos que aparecen en la escena que tenemos delante en algo muy similar a unas “caricaturas” o “dibujos animados” más o menos intensos que, gracias a la realidad aumentada, se superponen a la imagen de la vida real que se ve en las pantallas de las gafas, lo cual mejora la visión, e incluso la percepción de la profundidad. Me explico: Los algoritmos de este sistema son capaces de analizar la profundidad a la que se encuentran los distintos elementos que hay ante nosotros para determinar qué nivel de mejora se aplica a una escena. Por ejemplo, si algo se encuentra muy lejos, se desvanece y se oscurece, si un objeto se encuentra a una distancia media, tan sólo se delimita su contorno, mientras que los objetos cercanos se transforman esencialmente en una “caricatura animada” de alto contraste en la que se enfatizan sus bordes y rasgos principales. Todo ello mejora considerablemente la visión, e incluso la percepción de la profundidad del entorno. Según el Dr. Stephen Hicks, Esta diferencia de detalles en relación a la profundidad proporciona al usuario una información muy intuitiva que le permite poder ser más interactivo con la forma en la que trata con el mundo que le rodea.

No penséis que con este sistema todo lo que hay ante nosotros se transforma automáticamente en una “película de animación”. Que va. Hay distintos grados de tratamiento de la imagen seleccionables, de modo que gracias a la realidad aumentada podemos ver el mundo como lo hacemos normalmente, pero luego podemos obtener una especie de aura en torno a ciertos objetos, lo cual permite localizarlos y reconocerlos de una forma mucho más fácil e intuitiva. Las personas que han probado el sistema comentan que es muy útil sobre todo en ambientes con poca iluminación, donde se pueden localizar con gran facilidad los objetos, obteniendo de esa forma una mayor seguridad y libertad de movimiento.

Comentar que los algoritmos empleados en OxSight Prism que tratan y transforman las imágenes son el fruto de muchos años de investigación de cómo el cerebro procesa la visión y el espacio tridimensional. Hicks defiende que el cerebro procesa el espacio tridimensional de forma similar a como las cámaras de juego modernas mapean y definen la diferencia por ejemplo entre el suelo, un sofá y una pared. Estas cámaras identifican los objetos más grandes y calculan la relación entre ellos y el usuario. Pues bien, utilizando este concepto de mapeo y de cómo funciona el cerebro, OxSight analiza la profundidad a la que se encuentran los distintos elementos de una escena, y tras ello les añade las consiguientes capas y efectos de su peculiar tratamiento de la imagen.

Los modos de visualización que ofrece el sistema y que se pueden seleccionar desde el controlador/procesador son:

  • Imagen a todo color. Imágenes ricas a todo color que ofrecen un amplio campo de visión.
  • Zoom rápido. Suave funcionalidad de zoom intuitivo. Funciona en todos los modos.
  • Bordes de color. Imagen a todo color con bordes blancos superpuestos en blanco y negro. Estos bordes ayudan a encontrar objetos, ver formas y leer textos o signos.
  • Mejora del color. Esta función permite ver mejor elementos como carteles, facilitar la elección de la ropa, seleccionar comida e identificar dinero.
  • Alto contraste. Función especialmente útil para escoger objetos y ver caras.
  • Modo texto. Función que facilita la lectura de textos impresos y manuscritos.

 

Además, estas smartglasses permiten incluir lentes graduadas opcionales, poseen unas pantallas transparentes micro-OLED que brindan una rica experiencia de color superior a las pantallas LCD estándar, y permiten mejorar la visión en ambientes con mucha luz y/o con poca luz, protegiendo al usuario de la luz brillante y mejorando la visión en sitios con poca iluminación.

Nota: De momento hay muy poca información sobre las especificaciones técnicas de estas gafas electrónicas, por lo que en InfoTecnoVisión nos hemos puesto en contacto con OxSight para que nos faciliten más datos, como por ejemplo la autonomía de la batería, el precio de venta, la disponibilidad en España, etc. En cuanto tengamos más información acerca de todo ello, actualizaremos esta entrada.

¿Qué personas pueden beneficiarse de este sistema?

Actualmente OxSight Prism está principalmente recomendado para personas con patologías que causan pérdida del campo visual periférico y que mantienen cierto grado de visión central, como ocurre en la retinosis pigmentaria, el glaucoma, la retinopatía diabética u otras distrofias degenerativas de la retina, pero hay otros tipos de enfermedades que causan baja visión que también se pueden beneficiar. Además, desde OxSight han comentado que están trabajando en nuevos algoritmos que puedan aplicarse a patologías en las que el campo visual central también este deteriorado, como es el caso de la degeneración macular. Por todo ello, lo ideal es que cualquier persona afectada de baja visión se anime a probar el sistema y compruebe si le es útil.

Conclusión

Como habéis podido observar, nos encontramos ante un sistema de asistencia a la baja visión bastante peculiar que emplea una más que novedosa tecnología de tratamiento de la imagen. Su filosofía, basada en los estudios del Dr. Stephen Hicks y su grupo de investigadores acerca de la forma en la que el cerebro interpreta la visión y el espacio tridimensional, se aleja bastante de otras smartglasses como Retiplus, eSight, Jordy o NuEyes. Sin duda, una propuesta novedosa que habrá que seguir con detenimiento, sobre todo cuando empiecen a aparecer opiniones de usuarios valorando el funcionamiento y la utilidad del sistema y, sobre todo, comparándolo con esas otras propuestas más “tradicionales”.

Algo que cabe destacar de este sistema es que las lentes de las gafas son totalmente transparentes, al igual que las pantallas micro-OLED, por lo que el usuario no queda aislado tras un visor opaco como ocurre en otros sistemas como eSight y Jordy. Además, gracias a la realidad aumentada, el sistema superpone la imagen procesada a la imagen del mundo real, por lo que puede ser empleado en actividades en deambulación (siempre y cuando no se aplique un zoom a la imagen, lo cual podría ser peligroso a la hora de caminar y calcular las distancias con los objetos que hay delante).

De momento, las impresiones que se pueden encontrar por Internet respecto al funcionamiento y la comodidad de uso de las smartglasses OxSight Prism son muy positivas. Esperemos que no tarden mucho en distribuirse también en España y podamos probarlas en breve.

Enlaces

Página web oficial de OxSight (en inglés).

 

Video en YouTube con el testimonio de un usuario de OxSight Prism (en inglés). Duración 0:30 min.

 

Video en YouTube con la visita de varios probadores de OxSight Prism al Museo de Historia Nacional (en inglés). Duración 1:50 min.

 

Autor: Jaime Franco.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Cumplimenta el siguiente captcha matemático introduciendo la cifra que falta *