White Canne 2.0, ¿Reemplazará este dispositivo al bastón blanco convencional?

imagen de una persona en posición estática de perfil con una funda protectora de 15  por 15 cm colgada en el cuello que porta una cámara fotográfica y con un cinturón con motores vibradores de 2 cm en su cintura.

Hace aproximadamente un mes, tuve ocasión de leer un interesante artículo en la publicación “The economist” que trataba sobre un desarrollo de una investigadora del MIT destinado a facilitar la movilidad y la orientación de las personas ciegas. Su título es “White cane 2.0: Helping blind people navigate”, en castellano se traduciría como “Bastón Blanco 2.0: asistiendo a los ciegos en sus desplazamientos”) y comenzaba así:


“Durante siglos, los bastones han prestado un buen servicio a las personas ciegas y con baja visión, facilitándoles un medio para gestionar el mundo que les rodea. La única actualización seria que han sufrido se remonta a 1921, cuando un británico llamado James Biggs, que recientemente había perdido la vista, pintó su propio bastón de blanco con el fin de que fuera fácilmente visible y para alertar a otras personas de la presencia de alguien incapaz de ver Obstáculos cercanos”.


Un momento, veamos… Demasiado contundentes con esa aseveración, ¿no creen? Si de bastones hablamos, pienso que el bastón blanco ha experimentado una evolución importante en su diseño y en los materiales de construcción que actualmente se utilizan. Por ejemplo, el bastón de fibra de carbono plegable de Canadá con contera giratoria, muestra una importante evolución tecnológica si lo comparamos con los bastones coreanos, ingleses o españoles de finales del pasado siglo, y más aún si lo comparamos con una caña de bambú o un palo de escoba pintado de blanco. Estamos hablando de bastones blancos, puros y duros, ¿no? Vamos, de un palo.
Hecha esta puntualización, sigamos leyendo el artículo.


“En opinión de Daniela Rus del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), cree que para el bastón blanco ha llegado su día. La Doctora Rus quiere reemplazarlo por un sistema que escanea el entorno de su usuario y le comunica lo que ve”.


Doctora, espero que no nos requisen los bastones para reemplazárnoslos… O su invento es una pasada o yo no suelto la caña. No obstante, me parece una proposición muy arriesgada. Venga, vamos a ver que nos ofrece.


“El dispositivo de la Doctora Rus, del que mostró un prototipo el 1 de junio en la Conferencia Internacional sobre Robótica y Automatización en Singapur, consiste en una cámara sujetada al cuello con un cordón, y en un cinturón”.


Mmmm… Y estos dos nuevos complementos que añade a nuestro vestuario cotidiano ¿Cómo funcionan y qué nos aportan, además de las consiguientes molestias?


“Un ordenador dentro de la cámara crea una imagen tridimensional del área que hay delante del usuario, la procesa para extraer la información relevante y utiliza los resultados para transmitir señales apropiadas a través del cinturón”.


Espero que la señal no sea ceñírnoslo fuertemente hasta cortarnos la respiración cuando localice un obstáculo. Bromas aparte, conozcamos más sobre este ingenio.


La Doctora Rus sabía que en intentos anteriores de construir dispositivos de este tipo que lo que podría parecer la forma obvia de manifestar esas señales, que no es otra que sonidos con significados específicos, no era, de hecho, un buen enfoque. Las personas ciegas dependen mucho de su audición y no les gusta cuando un nuevo dispositivo afecta este sentido con pitidos y clics”.


Ahí tengo que darle la razón, una cosa son los pitidos y clics y otra pasear con tu bastón por un lugar conocido, escuchando con el auricular Bluetooth el Bohemian Rapsody de Queen. Bueno, fuera sonidos, ¿Y a cambio qué?


“De ahí el cinturón, que tiene cinco motores vibratorios instalados en él. Uno se notará sobre el centro del abdomen del portador. Los otros cuatro flanquean este motor central, dos a cada lado con su distancia oportuna. Esa configuración permite que el ordenador advierta al usuario cuando está en una trayectoria de colisión con un obstáculo. Lo hace diciéndole que vibre al motor que está más cerca del obstáculo. Si el usuario camina hacia una pared, por ejemplo, el motor central vibra suavemente cuando
Llegas a un par de metros de ella. Si ignoras esto, tal vez porque realmente quieres llegar a la pared, el ordenador aumenta la intensidad a medida que te acercas,
Dándote una idea de la distancia a la que te encuentras. Del mismo modo, si, por ejemplo, estás en peligro de golpearte el hombro derecho con el marco de la puerta mientras caminas de una habitación a otra, el motor vibrador que está situado más a la derecha en el cinturón te advierte de la colisión inminente. Y funciona. Cuando se comparó con la
De ambulación solo con un bastón blanco y sin el dispositivo en uno de los famosos pasillos del MIT, las colisiones se redujeron en un 86%”.


Bueno, no está nada mal el planteamiento, además al sustituir los sonidos por vibración, el dispositivo también será válido para las personas sordociegas. Seguro que caminando en hora punta por la Calle Larios de Málaga, la información que nos ofrezca, no va a ser de mucha utilidad, al menos, con tanta vibración, nos aseguramos un tonificante masaje abdominal. Bien, vamos a conocer más detalles del dispositivo.


El nuevo sistema puede, sin embargo, hacer algo más que ayudar a alguien a caminar sin colisiones, ya que el cinturón incorpora un display en relieve táctil que reproduce
indicaciones en Braille. Esto permite al usuario programarlo para realizar tareas específicas.Por ejemplo, la Dr. Rus sabía que a los estudiantes ciegos a menudo les cuesta encontrar un asiento vacío en una atestada sala de conferencias. implementar el software del ordenador con un algoritmo apropiado, ayuda a evitar esto permitiéndole reconocer sillas, y también si una silla está ocupada o no. En
este caso, los motores vibradores se usan para indicar la dirección a la que se debe ir. Al activar el algoritmo usando el display táctil, la vibración del motor nos señala una silla vacía cuando el sistema la detecta.


En los ensayos se disponía de una sala en la que había una silla vacía, otra ocupada y también una papelera. El algoritmo dirigió al portador del cinturón directamente a la silla vacía el 80% de las veces. Los usuarios de bastón a los que se les presentó esta misma disposición siempre encontraron la silla vacía al final, pero al hacerlo entraron en contacto con objetos distintos de su objetivo cinco veces más que los que usaban la cámara y el cinturón.


Ejem, Ejem, parece ser que el bastón blanco, resulta más efectivo localizando sillas vacías que el dispositivo de la Doctora, aunque se puedan llevar un bastonazo en el tobillo los que estén sentados.


Finalmente, coincido con la reflexión del articulista, no está nada claro que esta cámara (aún siendo en un futuro de dimensiones más reducidas) y un cinturón vibrátil puedan suplir a un bastón blanco, si acaso, complementarlo y, por supuesto, un bastón blanco no sirve sólo para caminar, si no que también te identifica como persona con dificultades visuales y permite al entorno ajustar su comportamiento y atender mejor tus posibles necesidades.


Pienso que como prototipo lo que propone es interesante y sin duda, la combinación de vibración y la información escrita en braille, se complementan a las mil maravillas con el bastón convencional, aunque yo veo un futuro con algún ingenio más robótico que sea capaz de guiarnos a través de un arnés y que pueda seguir rutas y subir y bajar bordillos. Más que un perro guía robótico, veo una araña como las que utilizaba la policía en “Minority reports” tirando de nosotros, claro está, sería también compatible con el cinturón y el display braille. Seguiremos atentos a la evolución de este ingenio.


Los comentarios y la traducción al castellano del artículo original en lengua inglesa publicado en la sección de ciencia y tecnología en “The economist” ha sido realizada por Ricardo Abad.

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