El Hospital Mancha Centro realiza con éxito una cirugía pionera en el mundo que engloba en un solo paso quirúrgico cinco técnicas distintas

Imagen de la fachada principal del Complejo Hospitalario Mancha Centro en la que se observa su entrada principal

A lo largo de esta semana ha aparecido en distintos diarios y publicaciones científicas la noticia de una pionera intervención quirúrgica realizada en Alcázar de San Juan (Ciudad Real), concretamente en el Hospital Mancha Centro. No se trata de una intervención reciente, pues se realizó hace unos seis meses, pero es ahora que ya se va apreciando la evolución del paciente intervenido cuando la Consejería de Sanidad de Castilla-La Mancha ha dado a conocer el hecho. Y he de decir que la noticia es impresionante. El reputado departamento de oftalmología de este centro hospitalario está bastante acostumbrado a aparecer en los titulares y a recibir distintos galardones nacionales e internacionales, pero en esta ocasión la intervención realizada en este hospital es ciertamente sorprendente tanto por su complejidad como por los resultados obtenidos, y es que en un mismo paso quirúrgico se ha realizado una vitrectomía, un cerclaje ocular, un trasplante de saco de cristalino, un implante de prótesis iridiana artificial y una queratoplastia penetrante. Realmente, impresionante.

Los antecedentes

Bueno, empecemos por el principio: todo esto empezó hace dos años, cuando un joven sufrió en Cáceres un desafortunado accidente con un vaso de cristal que le provocó un severo traumatismo en el ojo izquierdo. A pesar de la intervención quirúrgica que se le realizó de forma urgente y de todo el buen hacer que puso el cirujano que le atendió en urgencias para tratar de restañar el globo ocular, el ojo quedó muy seriamente dañado, de hecho, estuvo a punto de perderlo. Afortunadamente, el mismo cirujano que intervino a esta persona en urgencias, ante la gravedad de la lesión, recomendó tanto al paciente como a sus familiares que tramitasen una derivación al Hospital Mancha Centro, donde trabajan algunos de los mejores oftalmólogos de España. Y digo afortunadamente, porque de no haber sido así, probablemente ese ojo hoy no estaría ni mucho menos como está. Pero bueno, no adelantemos acontecimientos…

Cuando llegó este paciente al Hospital Mancha Centro, según sus propias palabras “buscando un milagro”, el reto con el que se tuvieron que enfrentar los facultativos del área de oftalmología fue inmenso. Y es que se encontraron con un cuadro ciertamente complejo consistente en un traumatismo muy importante en el que el paciente había perdido el cristalino, presentaba una profunda herida en la córnea y, además, había perdido su iris, produciéndose una heterocromía muy llamativa, es decir, que el ojo se veía completamente de color negro por la falta del iris, algo que resulta muy espectacular en personas con ojos claros que sufren este problema.

La intervención quirúrgica

La cirugía, que se preveía muy compleja desde un inicio, pues había que reconstruir la córnea, el iris y el cristalino, fue realizada por un equipo dirigido por los doctores Fernando González del Valle, jefe del Servicio de Oftalmología del Área Integrada de Alcázar de San Juan, y Javier Celis Sánchez, jefe de la Sección de Córnea.

El proceso fue bastante complicado, tanto en los preparativos del preoperatorio como durante la intervención en sí. Primero hubo que fabricar una prótesis de córnea personalizada, para lo cual se utilizó como patrón fotografías del ojo sano. Después, como no había soporte en el que colocar esta prótesis, los facultativos optaron por emplear una vanguardista técnica quirúrgica denominada trasplante sacro cristaliniano, consistente en el trasplante del saco capsular del cristalino. Algo en lo que este centro ya tiene experiencia, pues hace tres años ya realizaron este tipo de trasplante, toda una proeza que en aquellos momentos tan sólo se había logrado realizar anteriormente en Ucrania, pero que en esta ocasión se ha complicado bastante más, pues se ha tenido que asociar a una queratoplastia penetrante, es decir a la sustitución de todo el tejido de la córnea. Vamos, que ha sido la primera vez en el mundo que se ha realizado en el mismo paciente la combinación de un trasplante de saco cristaliniano y de córnea. Pero ahí no acabó la cosa, que va, para nada, pues mientras se realizaban ambas intervenciones, los médicos descubrieron que también había un desprendimiento de retina, algo que también se tuvo que corregir sobre la marcha con un cerclaje ocular.

En definitiva, 10 horas de una ardua y compleja cirugía que englobó cinco técnicas distintas, que he considerado oportuno describiros para que os deis cuenta de la complejidad de la intervención realizada en este centro hospitalario manchego. Vamos allá. Prometo Ser breve y seguro que aprenderéis nuevas e interesantes cositas:

Vitrectomía

La vitrectomía es una técnica de microcirugía ocular que se utiliza para extraer el vítreo, es decir, el gel transparente que rellena la cavidad ocular. Esta técnica permite entrar en la cavidad vítrea y acceder a la retina para realizar maniobras y mejorar patologías oculares. En principio está indicada para curar enfermedades propias del vítreo pero, aun estando el vítreo en buenas condiciones, puede ser necesario extraerlo para trabajar directamente sobre la retina y tratar otras enfermedades que afecten a este tejido, como por ejemplo el desprendimiento de retina que padecía este paciente cacereño.

¿Cómo se lleva a cabo una vitrectomía? Pues el cirujano realiza tres pequeñas microincisiones (menos de 1 mm) en la esclera o pared externa del globo ocular, a través de las cuales se accede a la cavidad vítrea y se introducen delicados instrumentos para practicar la intervención: una luz de fibra óptica que ilumina la retina, una cánula de irrigación que mantiene la presión intraocular y un vitrectomo que corta y extrae el vítreo, además de utilizarse tijeras, pinzas u otras herramientas que se vayan precisando Durante la cirugía. En algunos pacientes se inyecta gas en la cavidad ocular, que favorece el proceso de reparación de la retina y que se va absorbiendo progresivamente. En otras ocasiones, en lugar de gas se usa aceite de silicona, que no desaparece por sí solo y que puede tener que extraerse en una segunda operación, pasados unos meses, siempre y cuando el oftalmólogo lo aconseje.

Cerclaje ocular

El cerclaje ocular es una intervención quirúrgica que busca corregir los efectos del desprendimiento de retina, una anomalía visual que puede ser causada por desgarros, traumatismos, una miopía muy elevada o simplemente por el envejecimiento corporal.

¿Cómo se lleva a cabo un cerclaje ocular? En primer lugar, el cirujano coloca un anillo escleral en la capa exterior del ojo (se trata de un pedazo de esponja de silicona). Dicho material se adhiere allí y se deja de forma permanente para que realice una presión continua sobre la esclerótica, que os recuerdo, es la parte más externa del ojo. Esta presión hace que el desgarro de la retina se asiente y que ésta se adhiera a la pared del ojo. Si es un solo desgarro, el cierre se realiza solo en la zona del desprendimiento, pero si son varios desgarros, el cierre rodea todo el globo ocular. Para finalizar, el cirujano realiza un corte en la esclerótica para permitir el drenaje del líquido que se ha acumulado debajo de la retina durante el desprendimiento. Inmediatamente después procede a atar las suturas. Hay cirujanos que optan por realizar un cerclaje ocular temporal, sobre todo en los casos de desprendimientos simples de retina, sin embargo, lo más habitual es que una vez cicatrice la incisión, el cerclaje quede allí para toda la vida.

Este tipo de intervención suele resultar eficaz en alrededor del 80% de los casos de desprendimientos de retina, pero que la visión se recupere depende en gran medida del estado de la mácula. Si la mácula estaba desprendida antes de la cirugía, lo más probable es que la visión no regrese a la normalidad. Por otro lado, en un 10% de los casos la retina no se adhiere o se desprende en los días posteriores a la cirugía, lo cual implica que el paciente debe ser sometido a una segunda operación.

Trasplante sacro cristaliniano

El saco del cristalino, también llamado saco capsular cristaliniano, es una especie de bolsa transparente que rellena de proteína igualmente translúcida, conforma el llamado cristalino del ojo, una lente secundaria imprescindible para el enfoque a diferentes distancias. Pues bien, sobre todo en fuertes traumatismos contusos, o en traumatismos como el que sufrió el paciente protagonista de este artículo, se suele producir un estallido ocular en el que esta parte del ojo “revienta”, provocándose una apertura en forma de herida debido a la cual se puede perder tanto la córnea, como el iris (el diafragma que controla la entrada de luz) e incluso el cristalino. Por supuesto, para poder realizar este trasplante se debe buscar un saco capsular de un donante compatible con el receptor que se implantará en el ojo dañado.

¿Cómo se lleva a cabo este trasplante? Pues bien, una vez obtenido el cristalino de una donación compatible con el receptor, lo vacían, se quedan tan sólo con la cápsula y se procede a implantar este nuevo saco, dentro del cual se debe colocar una lente intraocular y un diafragma iridiano que suplirán la funcionalidad de un cristalino natural. Este procedimiento se realiza a través de una pequeña incisión (de unos 2 mm), a cámara cerrada, para minimizar los riesgos. Primero se inyecta el saco cristaliniano dentro del ojo, después se sujeta con unos ganchos de iris y se coloca la lente intraocular y el diafragma iridiano. Finalmente, se sutura a las paredes esclerales por el sistema “nudo de vaca” (cow hitch). Expuesto así, parece muy sencillo, pero se trata de una intervención muy complicada que tan sólo se ha realizado en Ucrania y en este centro hospitalario Mancha Centro.

Implante de prótesis iridiana artificial

Como ya sabréis, el iris está situado en la parte frontal y central del ojo, entre la córnea y el cristalino, su pigmentación es lo que determina el color de nuestros ojos y es como una especie de diafragma natural que controla la cantidad de luz que llega a la retina mediante el uso de unos músculos que ayudan a contraer y dilatar la pupila, que es la abertura redondeada y central del iris. Si este diafragma está dañado o defectuoso, puede causar problemas en la visión al permitir que entre demasiada luz en la retina o creando sombras y sensibilidad a la luz.

Como en el punto anterior del trasplante sacro cristaliniano ya he hablado sobre la forma de implantar un iris artificial, no entraré en muchos detalles, tan sólo comentaré que este implante consiste en la inserción de una prótesis iridiana, también llamado diafragma iridiano, para reemplazar un iris congénitamente defectuoso, dañado o que se ha perdido por un traumatismo. En el caso de nuestro paciente cacereño, éste sufría lo que se denomina aniridia, pérdida total del iris, y es un problema muy serio ya que genera una gran fotofobia, posibilidad de visión doble y mala calidad óptica por aberraciones de alto orden. Por supuesto, los implantes de iris son hechos por encargo y adaptados al paciente, para coincidir con el color del otro ojo y son generalmente de silicona.

En los casos con daño limitado, se puede reconstruir el tejido perdido mediante suturas e iridoplastias, pero cuando el daño iridiano es muy extenso se precisa utilizar una prótesis de iris artificial.

Trasplante de córnea

La córnea es un finísimo tejido, transparente, formado por colágeno y distintos tipos de células distribuidas en diversas capas. Protege el iris y el cristalino, deja pasar la luz y además tiene una función de lente que permite enfocar las imágenes sobre la retina. Es como el cristal de una ventana, y por lo tanto, si se vuelve opaca por alguna enfermedad o daño, o incluso si se rompe, modificándose su regularidad estructural, deja de entrar la luz y dejamos de ver. Pues bien, el trasplante de córnea, denominado queratoplastia, consiste en el reemplazo de una córnea dañada por otra córnea proveniente de un donante (aunque también se pueden usar córneas artificiales de distintos materiales e incluso córneas bioimpresas en 3D). Está indicado sobre todo para pacientes que a causa de patologías como el queratocono o de accidentes tienen dañado todo el grosor de la córnea o alguna de sus capas, y se realiza para recuperar la transparencia y la regularidad corneal y, con ello, la visión.

Hay tres modalidades de trasplante de córnea: la queratoplastia anterior, donde se trasplantan las dos capas anteriores de la córnea, la queratoplastia endotelial, donde se trasplanta sólo la capa interna, y la queratoplastia penetrante, donde se trasplanta todo el grosor de la córnea (que es lo que se tuvo que hacer con el paciente cacereño).

¿Cómo se lleva a cabo este trasplante? Pues en principio, se trata de una cirugía bastante sencilla que se realiza normalmente con anestesia local y sin ingreso. Consiste en retirar la parte central de la córnea dañada y suturar mediante puntos una parte de córnea sana y transparente de un donante, de la misma medida que la extraída. Cabe destacar, que aparte de los riesgos inherentes a cualquier cirugía como la infección y la inflamación, se puede presentar el peligro de un rechazo, pues no deja de ser un órgano de otra persona.

Y bueno, hasta aquí el repaso de las distintas técnicas usadas en esta compleja intervención quirúrgica realizada en el Hospital Mancha Centro. Según los doctores González del Valle y Celis Sánchez, Nunca antes se había solucionado un problema de este tipo combinando a la vez tantas técnicas quirúrgicas, por lo que nos encontramos ante una operación pionera en todo el mundo, que además ha dado muy buenos resultados.

Los resultados de la intervención quirúrgica

Como ya he comentado al principio de este artículo, la intervención se realizó hace seis meses, y el paciente se está recuperando muy favorablemente de la compleja cirugía que se le practicó. No ha habido ninguna complicación, ni problemas asociados a un posible rechazo de los trasplantes recibidos.

Tanto los médicos como el paciente se muestran muy satisfechos y optimistas con la evolución postoperatoria y la recuperación progresiva de la visión del ojo intervenido. El paciente ha declarado estar muy contento con la elección tomada en su momento de acudir a este centro hospitalario y asegura haber dejado atrás ya por fin los dolores y el desánimo presentes durante muchos meses. Se trataba de Una lesión muy grave, que tenía todas las papeletas para no recuperarse, pero a fecha de hoy, el paciente ya ha recobrado un 30 por ciento de visión en el ojo intervenido y se espera que esta cifra pueda aumentar a medida que pase más tiempo. Además, estéticamente el resultado ha sido muy bueno, por lo que tanto el paciente como los médicos están muy orgullosos de los resultados. Sin duda, nos encontramos ante otro éxito de este centro hospitalario de Alcázar de San Juan, por el que no me extrañaría que recibiese un nuevo galardón internacional, tal y como ya ha ocurrido en otras ocasiones.

Conclusión

En Principio No tenía pensado añadir ninguna conclusión a esta noticia, pero mientras la he estado elaborando no he podido quitarme de la cabeza a todas esas personas, y conozco a varias, que en su momento perdieron un ojo, o incluso los dos por traumatismos graves similares al de este paciente cacereño. Basta un segundo, tan sólo un breve instante de tiempo, para que debido a un mal afortunado accidente, no te quede otra que contemplar, totalmente impotente, como tu vida da un giro vertiginoso. Y me alegro, me alegro enormemente de que gracias al esfuerzo de doctores pioneros como los de este hospital manchego, en un futuro no muy lejano, en cuanto esta técnica se vaya extendiendo por otros centros hospitalarios, las personas que sufran este tipo de accidentes puedan tener una oportunidad para recuperarse de esas graves lesiones, evitando el tener que pasar por todo el trauma que supone perder un órgano tan preciado como es un ojo y puedan llevar de nuevo una vida normal. Creo que estamos ante una noticia realmente muy importante, no sólo por lo pionera que resulta esta cirugía, sino por lo que representa: evolución y esperanza. Cosas que van íntimamente relacionadas, pues toda evolución y mejora alcanzada en la medicina conlleva a su vez esperanza para los pacientes.

Enlaces y fuentes

La noticia de la reciente intervención quirúrgica en el Hospital Mancha Centro:

El Hospital Mancha Centro realiza con éxito una cirugía pionera en el mundo para recomponer un grave traumatismo ocular (Castilla la Mancha.es)

Enlace a la noticia del primer trasplante de saco cristaliniano realizado en el 2014 en el Hospital Mancha Centro:

Alcázar logra el segundo trasplante de saco cristaliniano en el mundo (La tribuna de Albacete.es)

Algunos de los enlaces consultados para documentar las distintas técnicas empleadas en la cirugía del Hospital Mancha Centro:

¿Qué es la vitrectomía? (IMO.es)

Cerclaje ocular, ¿en qué casos es necesario? (Clínica Baviera.com)

Implante iris artificial en Novovisión (Clínicas Novovisión.com)

¿En qué consiste un trasplante de córnea? (icrcat.com)

Autor: Jaime Franco

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Cumplimenta el siguiente captcha matemático introduciendo la cifra que falta *